Comportamiento Organizacional 1

La empresa y la familia son dos organizaciones que funcionan de manera similar, ya que se encuentran integradas por un conjunto de personas con un objetivo en común y que trabajan juntos para alcanzarlo.

El comportamiento organizacional implica la interrelación dinámica entre los empleados, los líderes, los equipos y la organización misma(HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Pg.4). Es importante estudiarlo para conocer la mejor manera de trabajar dentro de la empresa y alcanzar las metas planteadas, tanto individuales como generales. Y para lograr alcanzar estas metas, es necesario que las personas que trabajan dentro de una empresa cuenten con ciertas capacidades o competencias, además de tener claro cual es su puesto, sus funciones, y la manera en la que su trabajo afecta a la organización y a la sociedad.

Existen 7 competencias clave que son fundamentales interrelacionadas entre sí, y que afectan de manera significativa el comportamiento y la efectividad de cada individuo dentro de la organización:

Competencia personal: incluye los conocimientos, habilidades y capacidades para evaluar sus fortalezas y debilidades, estables metas profesionales y personales y perseguirlas; equilibrar su vida personal y laboral; y participar en el aprendizaje de cosas nuevas, entre habilidades, comportamientos y actitudes nuevas o modificadas(HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Pg.8). Esta competencia, es la más básica, ya que para trabajar de manera efectiva dentro de una empresa o desarrollarse dentro de una familia, es necesario conocerse a fondo, y conocer perfectamente qué es lo que queremos, para así plantearnos metas y encontrar el camino más efectivo para alcanzarlas en el desarrollo de nuestra carrera.

Competencia para la comunicación: incluye los conocimientos, habilidades y capacidades para emplear todas las formas de transmitir, comprender, recibir ideas, pensamientos y sentimientos (verbales, auditivas, no verbales, escritas, electrónicas y demás)(HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Pg.8). Esta competencia es fundamental, ya que el ser humano por naturaleza es un ser social, y tiene la necesidad de comunicarse, el problema es que no siempre lo hacemos de manera adecuada y lo que decimos se puede prestar a malinterpretaciones, y llegar a representar un problema en todos los aspectos de nuestra vida, afectando no sólo nuestro ambiente y desarrollo profesional, sino también el personal. Por lo mismo es necesario aprender a comunicarnos de manera adecuada, para así poder desempeñar nuestro papel dentro de la sociedad de la mejor forma posible. Para ello es necesario tener la habilidad de describir, escuchar, preguntar, sentir empatía, escribir, entre otras. Esto es principalmente útil en la forma en la que nos relacionamos con los demás y logramos nuestro objetivos individuales y en conjunto.

Competencia para la diversidad: incluye los conocimientos, habilidades y capacidades para valorar las características  singulares de los individuos y los grupos, para admitir estas características como fuentes potenciales de fuerza para la organización y apreciar la singularidad de cada individuo (HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Pg.12). Esta competencia, se refiere principalmente a la habilidad de entender que cada persona es distinta, con conocimientos, capacidades, percepciones y atribuciones diferentes y apoyarlas, brindando liderazgo y compromiso con la organización y demás miembros, para así fortalecer a la empresa con los diferentes talentos que se encuentran en las diferencias de cada individuo. Estas diferencias se dividen en 2 categorías, las primarias, como la edad, raza, etnia o género; y las secundarias, como estudios, experiencia laboral, ingresos, estado civil, religión, ubicación geográfica, entre otros.  De la misma manera, cada individuo dentro de una familia es distinto, y a la vez sus diferencias la fortalecen tomando y aprovechando de cada uno sus mejores cualidades y habilidades, para apoyarse unos a otros y sacar adelante a la familia.

Competencia ética: incluye los conocimientos, habilidades y capacidades para incorporar los valores y los principios que diferencian lo correcto de lo incorrecto cuando se toman decisiones y eligen conductas. La ética se refiere a los valores y principios que distinguen el bien del mal (HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Pg.16). Esta es una de las competencias más difíciles, pues nosotros creemos tener un gran sentido de la ética, creemos tener valores y principios enraizados y bien fundamentados, pero muchas veces se presentan situaciones difíciles y el las que es necesario tomar decisiones igualmente difíciles, en las que ser honesto, leal, hablar con la verdad, respetar la dignidad, trabajar por el bien común y  con justicia, resulta mucho más difícil de lo que habíamos pensando, pues al hacerlo, podría poner en juego muchas cosas, como el trabajo, la oportunidad de crecer dentro de la organización, que hablen mal de ti, y muchos casos incluso se pone en juego en la vida, a esto se le llama un dilema ético. Uno de los grandes problemas que se dan dentro de las organizaciones, todo se mide con base en números, y los empleados trabajan con la idea de que es necesario alcanzar esas metas numéricas a costa de lo que sea y así lo hacen. Es importante que una organización tenga una cultura ética sólida, ya que esta favorece a la reputación de la empresa frente al público y  hace que los empleados se sientan satisfechos y contentos de formar parte de ella, lo que influye de manera fundamental en el desempeño de los mismos dentro de la organización.

Competencia transcultural: incluye los conocimientos, habilidades y capacidades para reconocer y admitir las similitudes y diferencias que existen entre naciones y culturas y después abordar las cuestiones organizacionales y estratégicas clave con una mentalidad abierta y curiosa (HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Pg.19). Esta competencia es importante, ya que muchas veces nos desarrollamos en un ambiente en donde existen personas con una cultura distinta, y que trabajan y se comportan de manera distinta. El ser humano en sí tiende a estereotipar a las personas y a los grupos sociales, los etiqueta, creando una idea de ellos y encasillándolos en la misma, lo que puede traer repercusiones a la hora de trabajar o compartir con ellos y dificulta que se alcancen las metas. Por lo mismo, es necesario tratar de evitar estas etiquetas, y tratar de entender y apreciar las diferencias culturales, para así poder aprovechar al máximo las capacidades de la persona o grupo en beneficio a la institución. Al igual que la diversidad, es necesario extraer lo mejor de cada cultura, para hacerlo una fortaleza y no un obstáculo que impida el cumplimiento de metas.

Competencia en equipos: incluye los conocimiento, habilidades y capacidades para desarrollar, apoyar, facilitar y liderar grupos de modo que alcancen las metas de la organización (HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Pg.21) esta competencia se refiere principalmente a la capacidad de trabajar en equipo, aceptar a un líder y ser líder, asumir responsabilidades y aceptar y aprovechar las críticas para mejor el trabajo y ser más eficiente en el cumplimiento de metas. La verdad es que es muy difícil trabajar en equipo, o por lo menos dentro de la cultura occidental ya que el individuo busca sobresalir, olvidando las metas de la organización anteponiendo las propias, y es necesario tratar de integrarnos al equipo, más que sobresalir en él, para poder tener un mejor desempeño. para ello es necesario trazar planes de acción y mantener un buena comunicación, para así ser más efectivo. Al igual que en la familia todos trabajan juntos y se mantienen unidos preocupándose unos por otros, de igual manera debemos de trabajar dentro de la organización, dentro del equipo aceptando errores y responsabilidades y dando lo mejor de cada uno.

Competencia para el cambio: incluye los conocimientos, habilidades y capacidades para reconocer e instituir las adaptaciones necesarias o para transformaciones enteramente nuevas de las personas, tareas, estrategias, estructuras o tecnologías del área de responsabilidad de una persona (HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Pg.24). La mayoría de las personas, le tenemos miedo al cambio. Nos cuesta trabajo aceptar la idea de dejar nuestra cotidianidad para asumir algo nuevo, algo diferente, y esto es porque nos sentimos mucho más seguros cuando caminamos por un camino que conocemos a la perfección, y nos asusta la idea de que ese cambio pueda afectar de manera negativa nuestras vidas. Es difícil aceptar aun nuevo jefe, una nueva norma o estructura, pero para poder mejorar, para seguir adelante es necesario mantener una mentalidad abierta y ser tolerantes a los cambios, así como poner todo lo que este en nuestras manos para adaptarnos lo más pronto posible a ellos. Un claro ejemplo, se puede observar en la revolución tecnológica que se desarrolla en nuestro entorno día con día. Primo la aparición de la computadora, más tarde el Internet, y fue necesario adaptarnos y aprender, hoy en día son instrumentos que muchos dominamos y que nos han facilitado la vida de muchas maneras. Igualmente pasa a diario en el mundo laboral y es necesario adaptarnos, pues aunque es difícil, los cambios generalmente también resultan ser sumamente buenos.

La verdad es que la empresa y la familia son organizaciones sumamente parecidas, ya que se necesitan las mismas capacidades para que funciones adecuadamente, y si cada uno de nosotros pusiéramos en práctica y desarrollo estas competencias tan fundamentales nuestra vida, tanto profesional como familiar, funcionarían con la perfección de un reloj. Sin embargo muchas el problema está en que para empezar no nos conocemos bien a nosotros mismos y no sabemos lo que queremos, no tenemos un plan o proyecto de vida, en otras palabras no sabemos ni a dónde vamos, y es ahí donde empieza el verdadero problema, porque sino sabes quiénes somos ni a dónde vamos, es muy difícil lograr el éxito, la comprensión, la comunicación, la empatía, aceptación y el compromiso en cualquier cosa que hagamos. Por lo mismo para poder alcanzar el éxito, primero tenemos que saber a dónde vamos, y de ahí, empezar a trazar una carrera y poner todo nuestro empeño en alcanzar nuestras metas.

Bibliografía

HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Comportamiento Organizacional. 12va Edición.Cengage Learning. México.Pg. 2 – 26

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Una respuesta to “Comportamiento Organizacional 1”

  1. valentinaartigas Says:

    Resulta muy interesante evaluarse a uno mismo conforme a las competencias mencionadas con anterioridad. Aunque muchas veces es muy difícil llevar acabo esa autoevaluación, ya muchas veces nos somos objetivos ni completamente honestes con nosotros mismos. Y hay veces que nosotros creemos ser de una manera cuando en realidad no lo somos. Pero también hay veces que nosotros mismos subestimamos nuestras capacidades, y aunque en la realidad estemos por en cima del promedio, no nos damos cuenta de aquello.

    Una autoevalución necesita de mucha honestidad y credibilidad con y en nosotros mismo, y darte cuenta de que siempre puedes dar más, y cambiar aquellas cosas que un quiere, claro siempre y cuando haya voluntad.

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