Conflicto y Negocacición

Los problemas son parte de la vida cotidiana de toda persona. Desde que somos pequeños tenemos conflictos y es necesario que aprendamos a negociar para obtener lo que queremos, y todo empieza desde que nuestra madre negocia con nosotros, el clásico: “Sí no te comes las verduras, no hay postre.” O cuando negociamos con nuestros hermanos para sentarnos junto a la ventana del coche. Desde entonces, la negociación en más frecuente de lo que nosotros pensamos.

En una empresa, los conflictos no suelen ser muy distintos. Todo puede iniciar desde el conflicto personal de uno de los empleados, que genera problemas dentro del grupo en el que este se encuentra, hasta conflictos entre empresas que buscan llegar a un acuerdo que los beneficie a los dos. Pero en realidad cualquier problema dificulta que se alcancen las metas de las organización, por lo tanto es necesario resolverlos de la manera más eficiente posible en el menor tiempo.

Pero la gente durante la negociación puede tomar diferentes actitudes dependiendo de lo asertiva y cooperativa que se encuentre la gente durante la negociación, ya se: evasivo, que es cuando la persona trata de atenerse a la reglas y adoptar ninguna posición controversial, lo que puede llevar a una mala negociación; impositiva, que es cuando la persona impone su voluntad y su  decisión; acomodático, que suele quitarle importancia a los problemas importantes; colaborador, que pone todo su parte y propone soluciones e ideas para lograr la mejor negociación; y el conciliador, que ayuda a mantener la armonía dentro del grupo.

Pero durante una negociación es muy frecuente que las personas traten de lograr un acuerdo distributivo de ganar – perder, en donde una de las parte trata de ceder lo menos posible, presionando para que sea el otro quien ceda y tenga la mayor ganancia. Y aunque se trate de una negociación integradora de ganar – ganar, al final siempre las parte buscarán una negociación distributiva.

Es muy importante que los negociadores tengan una buena actitud, ya que evitará que el conflicto se haga personal, en realidad los conflictos y acuerdos deben de mantenerse al margen de lo persona y dejarlo sólo en cuanto a los negocios se refiere, pero cuando el conflicto es difícil de solucionar, también se suele tomar en cuenta a un mediador que contribuirá a llegar a un acuerdo más rápido, propiciando el diálogo, coordinado, manteniendo cierta tensión y motivación en las dos partes.

Pero como hace tiempo nos decían en una clase, es importante tener una buena inteligencia emocional para lograr y mantener relaciones, desde lo personal hasta en lo profesional. La autoestima, la motivación, la empatía y la sociabilidad de una persona son relevantes en el manejo de una negociación. Es claro que se debe de tener un claro conocimiento de sí mismo para conocer las actitudes que tomamos en distintas circunstancias, teniendo presente que el la comunicación no verbal la comunica el 80% de lo que queremos decir, y que debe de ser coherente con lo que nuestras palabras dicen.

Los conflictos y las negociaciones son muy frecuentes en nuestra vida cotidiana, y es necesario tener siempre presente la importancia de nuestras actitudes para llevarla acabo con eficacia, sin provocar un problema mayor, y que es necesario tomar en cuenta las ideas y opiniones de otros, así como saber hasta donde ceder, para que sea una negociación justa y eficiente.

Bibliografía

HELLRIEGEL, SLOCUM. 2009. Comportamiento Organizacional. 12va Edición.Cengage Learning. México.Pg. 357 -382

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: